" DESAROLLO "mata a PARQUE MARINO BALLENA ?

Alerta en Pacífico sur de Costa Rica

Corales del Parque Marino Ballena mueren poco a poco

Alta temperatura del mar, sedimentos y agroquímicos dañan los arrecifes
Expertos sugieren vigilar mejor las construcciones y cultivos agrícolas

Alejandra Vargas M.
alevargas@nacion.com


Los arrecifes de coral del Parque Nacional Marino Ballena están muy amenazados debido a la urbanización descontrolada y la tala indiscriminada junto al cauce de los ríos de la península de Osa, en el Pacífico sur del país.
Así lo denunció un estudio de maestría hecho por el científico Juan José Alvarado, del Centro de Investigación en Ciencias del Mar y Limnología (CIMAR) de la Universidad de Costa Rica.

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El Parque Marino Ballena abarca 5.375 hectáreas de océano donde habitan 15 especies de corales

Según Alvarado, en ciertas porciones del parque los corales se están muriendo porque están cubiertos de tierra, rocas y gran cantidad de sedimentos, lo que debilita su estructura e impide su desarrollo.
El científico explica que para que una población de coral se mantenga saludable, solo puede estar expuesta, diariamente, a cinco miligramos de sedimentos por cada centímetro cuadrado de arrecife.

Sin embargo, en ciertas áreas del parque Marino Ballena se detectó la presencia de entre 80 y 120 miligramos de sedimentos por cada centímetro cuadrado. “Según las mediciones, el parque se encuentra con una sedimentación de severa a catastrófica para el desarrollo coralino”, sentencia el informe científico.

La alta sedimentación es consecuencia del deterioro de los cerros en la cercanía y de la cuenca del río Térraba. También influye en el problema que el suelo en el área es arcilloso, por lo que se desprende con gran facilidad, así como el acelerado desarrollo urbano que se está dando en la región y las malas prácticas agrícolas que hacen que los tóxicos se viertan al mar, detalla el experto. “Es sorprendente y llama a la reflexión que en un área creada precisamente para proteger una de las poblaciones de arrecifes más grande del Pacífico del país nosotros hayamos encontrado tanta sedimentación”, dijo el experto.

El Parque Marino Ballena abarca 5.375 hectáreas marinas donde habitan 15 especies distintas de corales. Se estima que hay un 30% de corales por metro cuadrado. Otros culpables. Alvarado enfatizó en que la sedimentación no es el único factor que amenaza los arrecifes.

El científico explicó también que el aumento de la temperatura del mar por causa del fenómeno de El Niño, así como la presencia de desechos tóxicos provenientes de agroquímicos usados en plantaciones vecinas de café, piña, caña y banano inciden en el deterioro de estos ecosistemas. “Muchos de los fertilizantes y herbicidas usados contienen fosfato y nitratos que, al llegar al mar, impiden el crecimiento y reproducción de los corales”, aseveró.

Para el experto, los corales están enfermos y no han logrado recuperarse porque pasan de una “gripe” a otra. En 1991 y 1992 el fenómeno de El Niño calentó las aguas y produjo un 57% de blanqueamiento (debilitamiento) y un 9% de mortalidad en las colonias de coral. En 1997, cuando el coral comenzaba a recuperarse, El Niño volvió a azotar.

“Para asegurar la sobrevivencia de los ecosistemas coralinos hay que pedirle a la Municipalidad y las autoridades que asuman mayor control en los permisos de construcción y de tala. Además habría que estringir el uso de los agroquímicos”, dijo.
La deforestación en la zona ha favorecido la erosión de terrenos arcillosos; el sedimento termina en el mar


Juan J. Alvarado para LA NACIÓN

Así se ve un ecosistema coralino en el Parque Marino Ballena. Se estima que allí de cada metro cuadrado un 30% es arrecife. Juan J. Alvarado para LN

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