Organización
CONSERVANDO OSA

A comienzos de los años 70, un grupo
de biólogos tropicales inició una campaña
en la península de Osa para crear un Parque Nacional
que protegiera lo que ellos reconocieron como un sitio de
importancia mundial. En una rápida respuesta por
parte del Servicio de Parques Nacionales de Costa Rica y
con ayuda de “The Nature Conservancy” (TNC)
y otros grupos conservacionistas, se creó en 1975
el Parque Nacional de Corcovado. Este parque, que hoy abarca
un tercio de la península de Osa, resalta dentro
del sistema de Parques Nacionales de Costa Rica. Sin embargo,
la escasez de recursos dificulta el control de actividades
ilegales en sus territorios, tales como la cacería,
la minería y la pesca ilegal.
Al otro lado del Golfo Dulce, los conservacionistas
identificaron otra área de bosque lluvioso primario
que, protegida, complementaría los bosques ya protegidos
de la península y proveería un hábitat
adicional a la vida silvestre. En 1991, el gobierno de Costa
Rica decretó la creación del Parque Nacional
Piedras Blancas con la esperanza de que eventualmente se
conectara con el Parque Nacional Corcovado, creándose
de esta manera áreas protegidas contiguas para asegurar
la preservación de la biodiversidad. Sin embargo,
hasta el día de hoy casi la mitad de las tierras
del parque continúan siendo propiedad privada sin
ser adquiridas aún por el Gobierno
De igual manera, al norte de esta área
fue declarado el Humedal Nacional Térraba –
Sierpe en 1994; el cual protege el manglar más grande
de la costa pacífica de América Central.
Las tierras ubicadas entre estas tres “anclas”,
llamadas “Corredor Biológico Osa”, representan
la conexión crítica que contiene la clave
para el futuro de la biodiversidad de Osa. Este corredor
es esencial para resguardar la biodiversidad de la zona,
que incluye grandes mamíferos como el jaguar, el
puma, el “chancho de monte” y la danta; especies
de animales que se ven amenazadas por el aislamiento geográfico.
La mayor parte de las tierras del corredor
están en manos de propietarios privados que dependen
de los recursos naturales de sus fincas para subsistir.
Si sus necesidades no son consideradas, la conservación
no será posible.
El ambiente marino de Osa es tan único
y tan valioso como el terrestre, y los conservacionistas
han estado trabajando para asegurar que estos recursos marinos
se encuentren igualmente protegidos, puesto que han recibido
poca atención en comparación con los esfuerzos
terrestres de conservación.
Mientras tanto, el rápido desarrollo
del turismo y la creciente actividad de flotas de pesca
comercial y deportiva acentúan la amenaza del equilibrio
ecológico del Golfo Dulce y el mar que rodea la península.
Objetivos
1. Proteger la biodiversidad de los parques,
refugios de vida silvestre, humedales y reservas forestales
de Osa a través de mejoras en el manejo y compra
de tierras privadas dentro de los parques.
2. Establecer un corredor biológico entre los parques
nacionales de Corcovado y Piedras Blancas y los Humedales
Térraba-Sierpe.
3. Establecer el primer programa de protección integral
para los recursos marinos y costeros de Osa.
4. Fortalecer la capacidad de organizaciones locales y comunidades
para asegurar la sostenibilidad de actividades de conservación.